El mercado de real estate de alto lujo en el sur de Florida cerró 2025 con un desempeño sobresaliente, consolidando a la región como uno de los enclaves residenciales más dinámicos de Estados Unidos.
Confirmó el cuarto trimestre una tendencia sostenida de crecimiento en ventas y valores, especialmente en propiedades que superan los 10 millones de dólares.
Miami-Dade continúa liderando el mercado, con zonas como Miami Beach, Coral Gables, Coconut Grove y Brickell concentrando operaciones de alto perfil. En este condado se concretaron algunas de las ventas más significativas del año, incluidas transacciones privadas que rozaron los 120 millones de dólares, reafirmando el atractivo global de la ciudad como destino residencial de élite.
Hacia el norte, Palm Beach County mantuvo su posicionamiento como uno de los mercados más exclusivos del país. Localidades como Manalapan, The Boca Raton y Delray Beach registraron movimientos relevantes en el segmento frente al mar, donde la disponibilidad limitada de propiedades impulsa una fuerte competencia entre compradores.
Entre los factores estructurales que sostienen este auge destaca la migración de capital y talento hacia Florida, impulsada por ventajas fiscales, clima favorable y calidad de vida. A ello se suma la escasez de inventario en el segmento premium, que limita la oferta disponible y contribuye a mantener la presión alcista sobre los precios.
También el mercado se ha visto dinamizado por nuevos desarrollos residenciales vinculados a marcas hoteleras internacionales, que introducen productos con estándares elevados de diseño, servicios y amenidades.
Otro elemento clave es la alta proporción de transacciones en efectivo dentro del segmento ultra-lujo, lo que reduce la sensibilidad del mercado ante fluctuaciones en tasas de interés y condiciones crediticias. Esta característica aporta estabilidad adicional al comportamiento general del sector.

