De acuerdo con la más reciente Encuesta de Sentimiento de Inversión elaborada por CBRE México, levantado entre noviembre y diciembre de 2025, confirma que el apetito por el Real Estate se mantiene sólido pese a los retos globales.
Para 2026, el escenario contempla una inflación cercana a 3.6% y un crecimiento del PIB de 1.2%, factores que, junto con menores costos de deuda y mejores perspectivas de renta, fortalecen la toma de decisiones bajo criterios más disciplinados y selectivos.
Por tipo de activo, Industrial y Logística encabezan las preferencias con 35% de las menciones, respaldados por una absorción neta acumulada de 2.46 millones de metros cuadrados al tercer trimestre de 2025. El dinamismo manufacturero y la reconfiguración de las cadenas de suministro regionales continúan impulsando este segmento.
Retail y Data Centers también ganan terreno como opciones de diversificación, con 18% y 8% de preferencia, respectivamente. En ambos casos, los inversionistas identifican oportunidades asociadas al consumo interno resiliente y al crecimiento de la infraestructura digital.
En contraste, Oficinas y otros segmentos muestran señales de estabilización, lo que apunta a un mercado más equilibrado y con ajustes graduales en precios y tasas de capitalización.
A su vez, las tasas de capitalización se han mantenido en general estables, con ligeras expansiones en Industrial, Logística, Retail y Hoteles de Negocios, lo que abre ventanas selectivas de rendimiento para inversionistas con visión de largo plazo.
Mientras que, en el plano geográfico, Ciudad de México se mantiene como el principal destino de inversión inmobiliaria del país, mientras que Monterrey muestra estabilidad y continuidad en su atractivo.
En conjunto, los resultados anticipan un 2026 marcado por mayor disciplina financiera, transacciones selectivas y un claro enfoque en sectores estratégicos, confirmando que el mercado inmobiliario mexicano conserva fundamentos sólidos para atraer capital institucional.

