El mercado de vivienda en Estados Unidos atraviesa un cambio generacional relevante: por primera vez, los adultos mayores de 70 años poseen una mayor proporción de la riqueza inmobiliaria que las personas de entre 40 y 54 años.
Un cambio que tomó décadas
El avance de los propietarios de mayor edad no es reciente. Su participación en la riqueza inmobiliaria ha crecido de forma sostenida en los últimos años, pasando de 21.6% hace una década a niveles cercanos al 26% en la actualidad.
Por el contrario, los estadounidenses de entre 40 y 54 años han perdido participación. Hace diez años concentraban cerca del 29.3% de la riqueza inmobiliaria, mientras que en 2025 su proporción se redujo a alrededor del 26 por ciento.
Hasta antes de 2025, este grupo de mediana edad había mantenido históricamente una mayor participación que los adultos mayores, lo que evidencia un cambio estructural en la distribución del patrimonio habitacional.
Por qué los mayores acumulan más riqueza
Además, durante años, las tasas hipotecarias descendieron de forma sostenida, lo que impulsó el valor de los activos inmobiliarios.
Daryl Fairweather, economista jefe de Redfin explicó: “Para los baby boomers, acceder a la vivienda propia no fue tarea fácil, ya que se enfrentaron a una alta inflación y a elevadas tasas de interés. Sin embargo, las tasas hipotecarias experimentaron un descenso que duró décadas, impulsando años de crecimiento en los precios de la vivienda que beneficiaron a esta generación”.
Y agregó que, “ese aumento en los precios de la vivienda, junto con un repunte en las tasas hipotecarias en los últimos años, ha hecho que la compra de una vivienda sea inalcanzable para muchos jóvenes estadunidenses”.
Barreras para las generaciones más jóvenes
Mientras los adultos mayores consolidaron su patrimonio, las generaciones más jóvenes han enfrentado un entorno más complejo para comprar vivienda.
El encarecimiento de los precios, junto con tasas hipotecarias más altas en los últimos años, ha limitado el acceso a la propiedad. Esto ha provocado que muchas personas compren vivienda a mayor edad o permanezcan fuera del mercado por más tiempo.
Además, factores demográficos como el retraso en la formación de hogares —incluyendo matrimonios más tardíos— también influyen en una menor participación en el mercado inmobiliario.
Menor rotación de viviendas
Este comportamiento reduce la oferta disponible en el mercado, limita oportunidades para nuevos compradores y contribuye a que los propietarios de mayor edad mantengan y acumulen riqueza inmobiliaria.
Señales de alivio hacia 2026
Aunque el panorama ha sido desafiante para los compradores más jóvenes, comienzan a observarse señales de mejora. El crecimiento de los precios de la vivienda se ha moderado tras el auge registrado durante la pandemia, mientras que las tasas hipotecarias han mostrado cierta disminución, ubicándose alrededor del 6% para créditos a 30 años.
Igualmente, el ingreso de los hogares empieza a crecer a un ritmo mayor que el de los precios, lo que podría mejorar la asequibilidad en el corto plazo.

