La cuenta regresiva hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo implica un incremento en la llegada de turistas. Para el sector hotelero, representa una prueba de estrés sin precedentes en términos de infraestructura tecnológica, conectividad y capacidad operativa.
Infraestructura bajo presión
Además, eventos de gran escala como el Mundial elevan exponencialmente el consumo de conectividad. Miles de usuarios conectados de manera simultánea, transmisión de contenido en alta resolución y uso constante de aplicaciones digitales obligan a los hoteles a contar con redes robustas y escalables.
Para Panduit, este contexto marca un punto de inflexión. La compañía advierte que una parte importante del sector aún no está completamente preparada.
Tan solo, “el 54% de los hoteles en México aún enfrenta retos de especialización técnica”, lo que evidencia una brecha relevante en la adopción y gestión de infraestructura tecnológica.
Tecnología: de diferenciador a requisito
Hace algunos años, ofrecer soluciones digitales avanzadas era un valor agregado. Hoy, es una condición básica para competir.
“La modernización tecnológica ha dejado de ser un elemento diferenciador y se ha convertido en un estándar. Hoy, tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización y la personalización basada en datos están redefiniendo la operación hotelera”, señala Juan Pablo Borray, business manager enterprise de Panduit.
“Ante eventos de gran escala, como la Copa FIFA 2026, esta transformación cobra aún mayor relevancia, ya que los hoteles deben estar preparados para operar con niveles de demanda y conectividad sin precedentes”, añade.
Tres ejes críticos: energía, red y sostenibilidad
Para responder a este nuevo entorno, los hoteles están enfocando sus inversiones en tres pilares clave:
- Eficiencia energética, para contener costos operativos ante mayor ocupación
- Alto rendimiento de red, que soporte miles de dispositivos conectados
- Sostenibilidad, alineada con estándares internacionales y reducción de emisiones
Modernización urgente del inventario hotelero
Otro de los desafíos estructurales es la antigüedad de muchas instalaciones. Una parte del inventario hotelero en la región opera con infraestructura de más de 20 años, lo que limita su capacidad para adaptarse a nuevas exigencias digitales.
De cara a 2026, el sector está acelerando la renovación de redes, incorporando soluciones como:
- Fibra óptica y cableado de alto desempeño
- Redes inalámbricas de última generación (como Wi-Fi 7)
- Sistemas de potencia avanzada (Fault Managed Power)
- Plataformas centralizadas para edificios inteligentes
Estas tecnologías permiten no solo mejorar la conectividad, sino también optimizar el consumo energético y facilitar el mantenimiento predictivo.
La experiencia del huésped, en el centro
En eventos masivos, estas soluciones no son un lujo, sino una necesidad para evitar saturaciones, reducir tiempos de espera y mantener estándares de servicio.
Crecimiento y presión sobre la capacidad
Respecto a México, la preparación hacia el Mundial incluye la incorporación de más de 3,400 nuevas habitaciones de lujo entre 2024 y 2026. Este crecimiento obliga a desarrollar infraestructura capaz de soportar altos volúmenes de tráfico digital y servicios simultáneos.
Además, la demanda de contenido en streaming, servicios sin contacto y conectividad permanente seguirá al alza, elevando los requerimientos técnicos de los hoteles.
Hacia hoteles más inteligentes y conectados
Por lo que, el futuro del sector apunta a una integración más profunda de inteligencia artificial, analítica de datos y redes de alta velocidad —incluso estándares de hasta 10 Gbps— para optimizar la toma de decisiones y la operación en tiempo real.
En paralelo, la infraestructura tecnológica también jugará un papel clave en la descarbonización, al permitir un uso más eficiente de la energía y una gestión más precisa de los recursos.
Un reto estructural con impacto de largo plazo
Bajo este contexto, los hoteles que logren construir una infraestructura sólida, escalable y eficiente no solo estarán listos para atender la demanda del Mundial, sino también para enfrentar el futuro del sector hospitality.