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Monterrey inicia 2026 con un mercado industrial sólido, mayor disponibilidad y demanda más selectiva, en una nueva etapa tras el auge del nearshoring.

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El mercado inmobiliario industrial de Monterrey inició 2026 con señales de estabilidad, aunque con un ritmo más moderado tras el auge impulsado por el nearshoring en años recientes. De acuerdo con el reporte MarketView del primer trimestre de CBRE, la región se consolida como el mercado industrial más grande del país, con fundamentos sólidos y perspectivas positivas.

 

Al cierre del 1T 2026, el inventario industrial alcanzó 17.9 millones de metros cuadrados, lo que representa un crecimiento anual de 9.3% y confirma la expansión estructural del mercado. Este volumen posiciona a Monterrey como el principal hub industrial de México, impulsado por la relocalización de empresas y su cercanía con Estados Unidos.

 

Demanda activa, pero más cautelosa

Durante el trimestre, la absorción neta sumó 212 mil m², por encima de los 131 mil m² registrados en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, el comportamiento del mercado refleja un cambio en la dinámica de demanda.

“El mercado industrial de Monterrey continúa avanzando en un proceso de normalización tras el periodo de rápida expansión asociado al nearshoring. Si bien la demanda se mantiene activa, el ritmo de toma de decisiones se ha vuelto más selectivo, en especial para proyectos de gran formato. La absorción neta trimestral se mantuvo en terreno positivo (212 mil m²) y estuvo impulsada principalmente por la ocupación de proyectos pre-arrendados y built to suit”, señaló Ramón Flores, Vice Chairman de CBRE México región noreste.

Destaca el reporte que el 87% de la demanda correspondió a expansiones de empresas ya instaladas en la región, lo que evidencia una etapa de consolidación más que de llegada masiva de nuevos jugadores.

Mayor disponibilidad y ajuste en rentas

 

Uno de los principales cambios en el trimestre fue el incremento en la tasa de vacancia, que se ubicó en 6.9%, equivalente a 1.2 millones de m² disponibles. Este aumento responde principalmente a la incorporación de nueva oferta especulativa al mercado.

 

A pesar de ello, los niveles se mantienen dentro de rangos saludables para un mercado de gran escala. En paralelo, el precio promedio de renta se estabilizó en 7.00 dólares por metro cuadrado al mes, reflejando un entorno más competitivo y con mayor margen de negociación para los inquilinos.

También, se identificaron más de 145 mil m² en espacios de subarrendamiento, con una alta concentración en el submercado de Apodaca, lo que también incide en la disponibilidad total.

 

 

Nearshoring sigue presente, pero con ajustes

El dinamismo industrial de Monterrey continúa respaldado por la inversión extranjera. En 2025, Nuevo León se posicionó como la segunda entidad con mayor captación de IED, al registrar 3,628 millones de dólares, un crecimiento de 72.9% anual.

A nivel país, México alcanzó 40,871 millones de dólares en inversión extranjera directa, con Estados Unidos como principal socio (39%), seguido por España y Países Bajos.

 

Bajo este contexto, la demanda industrial sigue liderada por empresas manufactureras (54%), con una participación relevante de los sectores automotriz (14%) y high-tech (15%). Más del 58% de la demanda proviene de compañías estadunidenses, lo que reafirma el papel del nearshoring en la región.

 

Construcción y expansión a largo plazo

El pipeline de construcción cerró el trimestre con alrededor de 404 mil m² en desarrollo, de los cuales cerca del 92% permanece disponible. Asimismo, se iniciaron nuevos proyectos por 139 mil m², principalmente en Apodaca y Ciénega de Flores, submercados que concentran la mayor actividad de expansión.

Reflejan estos datos la apuesta de los desarrolladores por el crecimiento de largo plazo, aunque con una estrategia más prudente frente a la desaceleración en la toma de espacios.

Perspectiva: equilibrio y crecimiento sostenible

Para el resto de 2026, CBRE anticipa un escenario estable, en el que el mercado continuará absorbiendo la oferta disponible de forma gradual.

La mayor disponibilidad, lejos de ser una señal de debilidad, abre oportunidades para nuevos inquilinos y fomenta la diferenciación de producto, en términos de ubicación, tamaño y especificaciones.

 

Así, Monterrey transita hacia una nueva etapa del ciclo inmobiliario industrial: menos acelerada, pero más equilibrada, donde la solidez de sus fundamentos —ubicación estratégica, infraestructura y base industrial— seguirá posicionándolo como uno de los mercados más atractivos del país para la inversión.