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La vivienda nueva en Estados Unidos muestra dos mercados opuestos: ciudades con oferta escasa y altos precios, y suburbios con mayor disponibilidad y costos más accesibles.

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El mercado de vivienda nueva en Estados Unidos atraviesa una etapa de contrastes. Mientras las nuevas construcciones dentro de las grandes ciudades son escasas y cada vez más costosas, los suburbios concentran la mayor parte de la oferta habitacional y mantienen precios más competitivos.

 

Lo anterior es una de las principales conclusiones del Informe de Perspectivas de la Construcción Nueva del primer trimestre de 2026 elaborado por Realtor.com, el cual identifica la existencia de dos mercados inmobiliarios claramente diferenciados: uno urbano, limitado y con altos precios; y otro suburbano, más amplio y accesible.

 

Señala el reporte que solo 10.9% de las viviendas nuevas disponibles en venta se ubican en zonas urbanas, pese a que cerca del 30% de las viviendas usadas sí se encuentran dentro de ciudades. Esta baja oferta ha elevado significativamente los precios de la construcción nueva urbana.

Actualmente, una vivienda nueva en zonas urbanas tiene un precio promedio de 738 mil 662 dólares, cifra 78.4% superior frente a los 414 mil dólares que cuesta, en promedio, una vivienda usada dentro de las mismas áreas urbanas.

Joel Berner, economista sénior de Realtor.com, explicó que construir dentro de las ciudades se ha vuelto cada vez más complejo por factores regulatorios, disponibilidad de suelo y costos de desarrollo.

“En Estados Unidos, la construcción de viviendas nuevas se concentra mayoritariamente en las zonas suburbanas, lo que tiene consecuencias reales para los compradores que desean vivir en las ciudades”, afirmó.

 

Añadió que “construir viviendas nuevas en zonas urbanas es complejo, y esa dificultad se refleja en el precio. Cuando una vivienda nueva sale al mercado en una zona urbana, su precio refleja la dificultad que supuso construirla allí”.

 

Suburbios concentran la nueva oferta

Muestra el informe que casi el 80% de las viviendas nuevas en venta en Estados Unidos se localizan en zonas suburbanas, mientras que poco más del 55% de las viviendas existentes se ubican en esas áreas.

A diferencia de las ciudades, las viviendas nuevas suburbanas mantienen precios relativamente cercanos a los inmuebles usados. El sobreprecio promedio es de apenas 7%, lo que ha permitido que este segmento se mantenga más competitivo.

Gran parte de esta expansión ocurre en el sur del país, donde el costo del suelo y la construcción sigue siendo más accesible para desarrolladores y compradores.

 

 

Incluso, en algunos mercados ocurre el fenómeno contrario: la vivienda nueva llega a ser más barata que la usada. Entre las ciudades con primas negativas destacan Cape Coral, Austin, Boise y Pensacola, donde las viviendas nuevas cuestan entre 4.8% y 13.5% menos que las propiedades existentes.

 

El reporte explica que esto ocurre porque la mayoría de las construcciones nuevas en esos mercados se desarrollan en suburbios y zonas periféricas, mientras que buena parte de la vivienda usada se concentra en áreas urbanas con precios más elevados.

 

Miami y Nueva York lideran el sobreprecio urbano

Y entre los mercados con mayor concentración de construcción urbana destacan Nueva York, Miami, San Francisco, Los Ángeles y San Diego.

En estos destinos, las viviendas nuevas urbanas alcanzan primas considerablemente superiores al promedio nacional. Miami encabeza la lista con un sobreprecio de 305.2%, mientras que Nueva York registra una diferencia de 106.8 por ciento.

Respecto al caso de Miami, el precio promedio de una vivienda nueva urbana supera los 2.5 millones de dólares, reflejando la fuerte presión de demanda en zonas céntricas y costeras.

“El mercado está enviando señales claras sobre la demanda de vivienda urbana nueva”, señaló Berner. “A medida que más jurisdicciones agilicen los permisos y adopten una zonificación más permisiva, los constructores aprovecharán la oportunidad”.

Vivienda nueva resiste mejor que la usada

 

A nivel nacional, el mercado de vivienda nueva ha mostrado mayor estabilidad frente al segmento de vivienda usada.

 

Durante el primer trimestre de 2026, el precio promedio de las viviendas nuevas se mantuvo prácticamente sin cambios, al ubicarse en 449 mil 373 dólares. En contraste, las viviendas existentes registraron una caída anual de 0.9%, con un precio promedio de 390 mil 550 dólares.

Esta diferencia elevó la prima nacional de la vivienda nueva a 15.1%, frente al 14% registrado un año antes.

También el informe detectó que las constructoras están ajustando precios con mayor frecuencia para mantener el ritmo de ventas en un entorno de altas tasas hipotecarias y mayores costos de materiales y mano de obra.

 

Por segundo trimestre consecutivo, las viviendas nuevas registraron más reducciones de precio que las propiedades usadas, aunque el valor promedio del segmento se mantiene estable.

 

Aun así, la construcción nueva continúa mostrando resiliencia dentro del mercado residencial estadunidense, particularmente en zonas suburbanas donde todavía existe espacio para desarrollar vivienda más accesible.