|  

Con una trayectoria de más de cuatro décadas transformando el mercado inmobiliario del sur de Florida, Jorge Pérez, presidente ejecutivo y fundador de Related Group, compartió su visión sobre el futuro de Miami, el potencial de inversión en México y los retos estructurales que enfrenta América Latina.

6 No me gusta0

Durante una conversación con Javier Barrios, socio y director general de Desarrollo Global Flow, en el marco de The Real Estate Show 2026, el empresario destacó la importancia de la planeación urbana, la seguridad, la transparencia y las alianzas locales para impulsar proyectos inmobiliarios de largo plazo.

 

Pérez es uno de los artífices del crecimiento inmobiliario del sur de Florida desde hace más de 45 años, que incluye más de 120,000 viviendas y un portafolio de más de 40 mil millones de dólares desarrollado.

 

Javier Barrios (JB). ¿Qué viste en Miami que te motivó a echar raíces ahí?

Jorge Pérez (JP). Yo no pensaba en ir a Miami. Cuando cursaba mi maestría en planificación urbana, quería ir a la mejor empresa que hacía estudios, que era en Chicago.

Siempre fui un urbanista que creía que la gente debía vivir en las ciudades, y Miami era lo opuesto. Miami era como Los Ángeles, en donde el centro de Miami, la gente iba, trabajaba a las cinco de la tarde y todos iban a los suburbios. Posteriormente me convertí en planificador urbano de la ciudad de Miami. Y me gustó mucho porque otras ciudades, como Chicago, como Nueva York, son ciudades ya completas. Entonces yo no podía hacer nada para mejorarla.

Cuando construyo mis primeros dos condominios en Miami, que se llamaban One Miami. Nadie me creía, nunca en la historia de Miami se había construido un edificio residencial en el downtown. Y la gente no me creía que se podía ir a vivir y pagar en el downtown. Tuve que ir a buscar un banco a Brooklyn (Nueva York), porque ningún banco de Florida me daba el préstamo.

Mi idea era hacerla una ciudad seria, llena de arte y en cuatro-cinco décadas ha habido un cambio que no creo que ninguna otra ciudad –que no sea Singapur–, del mundo, haya hecho este cambio en Miami.

 

 

JB:¿Hacia dónde ves a Miami? ¿Cuál crees que es la siguiente etapa de Miami?

JP: Cuando empecé a vender condominios, hace 15 años, 80% de los condominios en Miami se los vendía a sudamericanos. El mercado no era nacional. Cuando llega el COVID, eso cambia completamente. Descubren que Miami era un gran lugar para ir y vivir.

 

Actualmente donde queremos invertir más es en el sur de la Florida; nosotros creemos que tenemos un futuro increíble. Y digamos, en Palm Beach, West Palm Beach. Si tú vendías un condominio a 500 dólares el pie, hoy en día lo estamos vendiendo a 3,000 dólares el pie y los vendemos rapidísimo. Hoy en día, casi el 70% del mercado es local y el latinoamericano es el 30 por ciento.

 

JB: Claro. ¿Cómo encaja México dentro de tu estrategia de inversión?

JP: Mira, yo soy latinoamericano. Bueno, soy ciudadano americano, pero siempre me siento muy latino. Los primeros proyectos que hicimos fuera de Florida fueron en Buenos Aires, en Punta del Este, en Uruguay. En Brasil tenemos el proyecto más grande de Latinoamérica, que estamos haciendo un millón de pies de retail, hospital. Ya llevamos 5 torres terminadas. Vamos a hacer más torres.

Y en México tenemos creo que 6 o 7 proyectos que van a empezar. Lo que nosotros vimos en estos lugares es que el mercado todavía no tenía producto a nivel internacional.

 

En México vimos que podíamos construir al tener un mercado más estable. Cuando empezamos, el peso estaba a 20 y ahora está en 17. Decidimos que México iba a ser nuestro mercado donde queríamos ir, porque cuando se arreglen varias cosas, el turismo americano, que es el turismo más fuerte del mundo, va a seguir viendo y comprando en México, especialmente si se sienten seguros. La seguridad es sumamente importante. Y creo que esto no solamente va a seguir, sino va a mejorar mucho, especialmente si se controla la inseguridad.

 

Y lo principal que aprendimos también de estar en cualquier país, es que tienes que tener socios que tengan el mismo poder tuyo, que vean el dinero igual que tú, y que conozcan las idiosincrasias de todos los países. O sea, yo no puedo decir que sé qué es lo que quiere un señor mexicano de alto ingreso y todo, mejor que el socio que tengo que lo ha conocido tod su vida.

En México tenemos socios de la Ciudad de México, Monterrey, Cancún y Zihuatanejo. Y lo que nosotros traemos es el diseño, la calidad de los terminados y el marketing.

 

 

JB: Mencionas que te gusta en México la estabilidad, el tipo de cambio, y lo que te preocupa es la seguridad. ¿Hay algún otro foco rojo que te preocupe del país?

JP: La pregunta es si hay algo más que me preocupa en México. Todo me preocupa. Yo soy la persona que tiene un vaso de agua a la mitad, lo ve vacío, y me preocupo todos los días por todo lo que puede pasar. Uno de los grandes problemas que tienen México, Argentina, casi todos nuestros países latinoamericanos, es la corrupción. Y nosotros [así] no podemos trabajar. Nosotros no hacemos eso. Y algunas veces eso crea problemas. Y por eso es tan importante tener socios que sean incapaces de hacer eso.

Yo creo que para que nuestros países se desarrollen, deben curar ese problema. En India tenemos una compañía de desarrollo grande y la cosa era tan difícil que salimos de eso, porque había que darle a todo el mundo para poder hacer eso y nosotros no íbamos a hacer eso.

En México no ganamos más que en Estados Unidos, pero me encanta estar aquí. La verdad que tenemos casas en Zihuatanejo, ahora tenemos casas en Vallarta, vamos a quedarnos con un apartamento aquí en la Ciudad de México, en Reforma. Me encanta venir a México. Tenemos socios, como digo, que se han vuelto parte de la familia, socios mexicanos, Carlos Ancira que anda por aquí, somos 50 por ciento socios y mejores amigos.

Tenemos una compañía de hoteles que hoy en día creo que tenemos 10 mil unidades de hoteles. Entonces, se ha vuelto parte de la familia. Y me encanta venir, me encanta México y por eso vamos a seguir invirtiendo en México.

JB: ¿Hacia dónde ves esta nueva etapa de tu vida?

JP: Estamos construyendo una casa en Aspen y ya tenemos 100 esculturas grandes. Y cuando a mis hijos les digo que les voy a dar toda la casa, los doscientos acres llenos de esculturas monumentales de los mejores artistas del mundo, me dicen, “¿estás loco?” Pero es lo que me hace levantarme todos los días.

Quiero que los edificios que hemos hecho cambien las ciudades, los vecindarios en donde estamos. Estamos haciendo proyectos inmensos en Tampa, en West Palm Beach, en donde estamos creando ciudades, cambiando ciudades. Y esa es la parte que más me gusta, especialmente la planificación de esos proyectos, el diseño de esos proyectos y después que se encarguen mis hijos. Ya no quiero ver números.