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La infraestructura inmobiliaria industrial en México enfrenta una etapa de transformación impulsada por el crecimiento logístico, la automatización y las nuevas exigencias de manufactura avanzada, en un entorno donde la disponibilidad de energía, agua y conectividad serán determinantes para aprovechar el nearshoring y el Plan México.

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Durante el panel “Infraestructura industrial como motor de competitividad”, organizado en el marco de The Real Estate Show 2026, representantes de FINSA, DEWA y DHL Express México coincidieron en que el sector mantiene perspectivas positivas de largo plazo, aunque enfrenta retos relevantes en infraestructura energética, movilidad y planeación urbana.

 

Germán Ahumada, presidente y director general de DEWA, señaló que el mercado industrial mexicano ha evolucionado hacia proyectos de mayor escala y especialización. Explicó que los corredores tradicionales comienzan a saturarse, particularmente en la zona centro del país, mientras los usuarios demandan parques con mejor conectividad, redundancia energética, vivienda cercana y capacidad de crecimiento.

 

Destacó que las nuevas operaciones logísticas requieren naves de hasta 100,000 metros cuadrados, impulsadas por la expansión del comercio electrónico y la distribución de última milla. En algunos casos, explicó, ya se desarrollan instalaciones con mezanines robotizados de hasta cuatro niveles para aumentar la capacidad de entrega y eficiencia operativa.

 

Por su parte, Antonio Arranz, director general de DHL Express México, indicó que el mercado de mensajería y paquetería prácticamente duplicó su tamaño en cinco años, al pasar de 1.5 a 4 millones de envíos mensuales, impulsado por el e-commerce y el crecimiento del segmento B2B.

 

Añadió que la expansión logística detonó la entrada de cientos de nuevas empresas y una fuerte demanda de bodegas industriales, aunque advirtió que actualmente el sector atraviesa un proceso de consolidación tras el rápido crecimiento observado durante la pandemia.

Sobre automatización, Arranz explicó que México avanza gradualmente hacia almacenes más tecnificados, aunque todavía lejos de los niveles de China o Estados Unidos debido al costo energético y la disponibilidad de mano de obra. Precisó que el país ya incorpora automatización industrial y logística, particularmente en centros de distribución y manufactura automotriz, pero la robotización colaborativa aún enfrenta barreras económicas.

 

 

En el caso de la manufactura avanzada, Sergio Argüelles, presidente ejecutivo y del consejo de FINSA, afirmó que ya existen inversiones industriales altamente robotizadas en México, principalmente vinculadas al sector automotriz. Explicó que algunas plantas demandan consumos energéticos de hasta 100 megawatts, obligando a desarrollar infraestructura privada adicional, incluyendo subestaciones eléctricas.

 

Los tres participantes coincidieron en que el principal reto para el crecimiento industrial es la capacidad energética del país. Ahumada advirtió que México enfrenta rezagos importantes para atender industrias de alto consumo, como data centers, donde los requerimientos energéticos superan ampliamente la capacidad disponible en muchos parques industriales.

Argüelles destacó que existe mayor apertura y coordinación con el actual gobierno federal, particularmente con las secretarías de Economía y Energía, para impulsar infraestructura eléctrica y facilitar inversiones privadas. Sin embargo, reconoció que estos desarrollos elevan significativamente los costos de urbanización industrial.

En materia hídrica, el directivo de FINSA explicó que la industria manufacturera consume apenas 4% del agua del país y que el sector avanza en estrategias de reutilización mediante plantas de tratamiento y reúso dentro de los parques industriales.

Respecto al futuro, los participantes coincidieron en que México mantiene una posición estratégica dentro de la relocalización global de cadenas productivas. Aunque 2025 mostró desaceleración en nuevas inversiones por la incertidumbre comercial, la reinversión de utilidades y la alta ocupación de parques industriales reflejan confianza de largo plazo.

“Lo veo maravilloso, con muchos retos”, resumió Germán Ahumada, al destacar que existe capital, apetito de inversión y condiciones estructurales favorables para que México continúe consolidándose como plataforma manufacturera de Norteamérica.