Durante el panel “Infraestructura industrial como motor de competitividad”, organizado en el marco de The Real Estate Show 2026, representantes de FINSA, DEWA y DHL Express México coincidieron en que el sector mantiene perspectivas positivas de largo plazo, aunque enfrenta retos relevantes en infraestructura energética, movilidad y planeación urbana.
Destacó que las nuevas operaciones logísticas requieren naves de hasta 100,000 metros cuadrados, impulsadas por la expansión del comercio electrónico y la distribución de última milla. En algunos casos, explicó, ya se desarrollan instalaciones con mezanines robotizados de hasta cuatro niveles para aumentar la capacidad de entrega y eficiencia operativa.
Añadió que la expansión logística detonó la entrada de cientos de nuevas empresas y una fuerte demanda de bodegas industriales, aunque advirtió que actualmente el sector atraviesa un proceso de consolidación tras el rápido crecimiento observado durante la pandemia.
Sobre automatización, Arranz explicó que México avanza gradualmente hacia almacenes más tecnificados, aunque todavía lejos de los niveles de China o Estados Unidos debido al costo energético y la disponibilidad de mano de obra. Precisó que el país ya incorpora automatización industrial y logística, particularmente en centros de distribución y manufactura automotriz, pero la robotización colaborativa aún enfrenta barreras económicas.
Los tres participantes coincidieron en que el principal reto para el crecimiento industrial es la capacidad energética del país. Ahumada advirtió que México enfrenta rezagos importantes para atender industrias de alto consumo, como data centers, donde los requerimientos energéticos superan ampliamente la capacidad disponible en muchos parques industriales.
Argüelles destacó que existe mayor apertura y coordinación con el actual gobierno federal, particularmente con las secretarías de Economía y Energía, para impulsar infraestructura eléctrica y facilitar inversiones privadas. Sin embargo, reconoció que estos desarrollos elevan significativamente los costos de urbanización industrial.
En materia hídrica, el directivo de FINSA explicó que la industria manufacturera consume apenas 4% del agua del país y que el sector avanza en estrategias de reutilización mediante plantas de tratamiento y reúso dentro de los parques industriales.
Respecto al futuro, los participantes coincidieron en que México mantiene una posición estratégica dentro de la relocalización global de cadenas productivas. Aunque 2025 mostró desaceleración en nuevas inversiones por la incertidumbre comercial, la reinversión de utilidades y la alta ocupación de parques industriales reflejan confianza de largo plazo.
“Lo veo maravilloso, con muchos retos”, resumió Germán Ahumada, al destacar que existe capital, apetito de inversión y condiciones estructurales favorables para que México continúe consolidándose como plataforma manufacturera de Norteamérica.

