|  

La última milla y digitalización impulsan la nueva era logística en México.

0 No me gusta0

El sector logístico en México atraviesa una fase de transformación estructural impulsada por tres fuerzas convergentes: el auge del comercio electrónico, la consolidación del nearshoring y la creciente sofisticación tecnológica en las cadenas de suministro.

Por lo que, este nuevo entorno no solo está modificando la operación logística, sino también el desarrollo del mercado inmobiliario industrial y urbano, particularmente en el segmento de última milla.

Una de las tendencias más relevantes es la reconfiguración de las cadenas de suministro en América del Norte. El fenómeno del nearshoring —complementado ahora por estrategias de reshoring— ha incrementado de forma significativa el flujo de mercancías hacia y dentro de México, posicionando al país como un nodo estratégico en la región.

Esta relocalización productiva ha elevado la demanda de infraestructura logística más eficiente, obligando a las empresas a fortalecer sus procesos operativos, de cumplimiento y trazabilidad.

Y en este contexto, la logística ha dejado de ser un componente operativo para convertirse en un elemento central de la competitividad empresarial. Como se destaca en el análisis sectorial de Mail Boxes Etc, en México, el reshoring “se consolida como una de las tendencias que están transformando el mapa logístico de América del Norte”, en un entorno de mayor resiliencia y regionalización de las cadenas productivas.

 

+2.5 millones de paquetes logró procesar un centro de distribución urbano en una sola temporada alta, evidenciando la escala que puede alcanzar este modelo.

 

 

E-commerce: el motor que redefine la demanda logística

El crecimiento sostenido del comercio electrónico continúa siendo el principal catalizador del sector. Este fenómeno ha modificado profundamente la configuración de los espacios logísticos, dando lugar a una segmentación más clara entre grandes centros de distribución y espacios urbanos de última milla.

Por un lado, se mantienen los llamados “Big Box”, con superficies superiores a 20,000 metros cuadrados, diseñados para abastecer regiones completas. Por otro, crecen con rapidez los centros de última milla, ubicados dentro o cerca de las ciudades, cuya función es reducir los tiempos de entrega ante consumidores cada vez más exigentes.

Este cambio responde a una nueva lógica de consumo donde la inmediatez se ha convertido en un factor clave de decisión. La experiencia de compra ya no termina en el checkout digital, sino en la entrega del producto, lo que eleva la presión sobre los operadores logísticos.

 

Última milla: eficiencia, tecnología y sostenibilidad

La logística de última milla se consolida como el eslabón más complejo —y estratégico— de la cadena. Su importancia radica en que concentra los mayores costos operativos y los principales retos logísticos, desde la congestión urbana hasta la dispersión de destinos.

En este segmento, la tendencia apunta hacia la integración de tecnología, planeación urbana y sostenibilidad. En ciudades como la Ciudad de México, desarrollos especializados han comenzado a demostrar su impacto. Por ejemplo, un centro de distribución urbano logró procesar más de 2.5 millones de paquetes en una sola temporada alta, evidenciando la escala que puede alcanzar este modelo.

Asimismo, la combinación de inteligencia artificial, analítica de datos y automatización está permitiendo optimizar rutas, reducir tiempos y mejorar la experiencia del cliente. En palabras del análisis del sector de ProximityParks, la transformación de la última milla se basa en “la combinación de tecnología, planificación estratégica y sostenibilidad”.

Debemos destacar que la respuesta del mercado ha sido pragmática: fábricas abandonadas, bodegas envejecidas y edificios corporativos subutilizados están siendo reconvertidos en centros de distribución urbana. El proceso implica modernización de infraestructura, aumento de alturas operativas, automatización, mejora de patios de maniobra y subdivisión de grandes superficies para múltiples operadores.

“La última milla dejó de ser un diferenciador para convertirse en una necesidad operativa. Hoy las empresas priorizan ubicaciones que les permitan reducir tiempos de entrega y acercar inventario a sus clientes. En muchos casos, modernizar un activo bien ubicado es más eficiente que desarrollar nuevo inventario en la periferia”, señala Vianey Macías, Head of Market Research en Spot2.mx.

 

Automatización y digitalización: hacia la logística 4.0

Otra tendencia clave es la acelerada adopción de soluciones tecnológicas. La automatización de almacenes, el uso de inteligencia artificial para la gestión de inventarios y la digitalización de procesos aduaneros están redefiniendo la operación logística.

Este proceso no solo mejora la eficiencia, sino que también permite mayor visibilidad y control en tiempo real, aspectos fundamentales en un entorno de alta demanda y complejidad operativa. En paralelo, la reforma aduanera en México está impulsando una mayor digitalización y trazabilidad en el comercio exterior, elevando los estándares del sector.

 

Real Estate,Real Estate Market & Lifestyle,Real Estate México,México,El momento de competir frente al mundo,Mundial 2026,Fifa 2026,Mundial de fútbol 2026, La automatización de almacenes, el uso de inteligencia artificial para la gestión de inventarios y la digitalización de procesos aduaneros están redefiniendo la operación logística. La automatización de almacenes, el uso de inteligencia artificial para la gestión de inventarios y la digitalización de procesos aduaneros están redefiniendo la operación logística.

 

La última milla dejó de ser un diferenciador para convertirse en una necesidad operativa. Hoy las empresas priorizan ubicaciones que les permitan reducir tiempos de entrega y acercar inventario a sus clientes

 

Logística urbana: presión sobre las ciudades y nuevos modelos

Hoy en día, el crecimiento de la última milla está teniendo un impacto directo en la configuración urbana. La necesidad de entregas rápidas ha incrementado la demanda por espacios logísticos dentro de las ciudades, lo que a su vez genera retos en movilidad, uso de suelo y sostenibilidad.

De ahí que el modelo tradicional de distribución está evolucionando hacia esquemas más descentralizados, con micro-hubs urbanos, centros de consolidación y soluciones multimodales. Esto incluye desde vehículos eléctricos hasta esquemas de entrega más eficientes que reduzcan costos y emisiones.

Además, la presión por mantener costos competitivos sigue siendo un desafío. En muchos casos, las empresas absorben los gastos de envío ante la resistencia del consumidor a pagar tarifas adicionales, lo que obliga a optimizar cada etapa del proceso logístico.

 

Real Estate,Real Estate Market & Lifestyle,Real Estate México,México,El momento de competir frente al mundo,Mundial 2026,Fifa 2026,Mundial de fútbol 2026, Uno de los principales desafíos de la logística moderna ya no radica únicamente en la eficiencia de las entregas, sino en la capacidad de anticipar riesgos y responder con rapidez ante siniestros durante el traslado de mercancías, particularmente en la última milla. Uno de los principales desafíos de la logística moderna ya no radica únicamente en la eficiencia de las entregas, sino en la capacidad de anticipar riesgos y responder con rapidez ante siniestros durante el traslado de mercancías, particularmente en la última milla.

 

Mercado inmobiliario logístico: nuevos formatos y alta demanda

Todas estas tendencias están impactando directamente al mercado inmobiliario industrial. La demanda por espacios logísticos se mantiene al alza, con especial énfasis en ubicaciones estratégicas cercanas a centros urbanos y corredores industriales clave.

El sector evoluciona hacia desarrollos más flexibles, tecnológicamente avanzados y adaptados a las necesidades del e-commerce. En particular, las bodegas de menor tamaño y los parques logísticos urbanos están ganando protagonismo, reflejando el cambio hacia modelos de distribución más ágiles.

 

Seguridad, ya es clave

Uno de los principales desafíos de la logística moderna ya no radica únicamente en la eficiencia de las entregas, sino en la capacidad de anticipar riesgos y responder con rapidez ante siniestros durante el traslado de mercancías, particularmente en la última milla. En un entorno donde los robos han incrementado tanto en frecuencia como en sofisticación, la seguridad operativa se posiciona como un componente estratégico para las empresas.

Ante este contexto, la adopción de tecnologías basadas en inteligencia artificial, geolocalización y monitoreo en tiempo real se consolida como un factor clave para mitigar pérdidas, fortalecer el control operativo y elevar los estándares de seguridad a lo largo de toda la cadena de suministro.

De acuerdo con SimpliRoute, la infraestructura de Inteligencia Artificial Nativa (“Deep Tech”) que evoluciona la cadena de suministro global, la implementación de agentes de inteligencia artificial conectados a sistemas GPS, permiten planificar mejores rutas y detectar comportamientos anómalos en las operaciones de distribución, para reaccionar con prontitud y en tiempo real.

“Además de saber dónde están las flotas, hoy el verdadero valor está en entender qué está ocurriendo durante cada entrega y actuar en el momento preciso”, señala Álvaro Echeverría, CEO y cofundador de SimpliRoute.

“La logística está evolucionando rápidamente y las empresas que integren agentes de IA en sus procesos no solo pueden mejorar sus operaciones para conseguir una mejor fidelización con los clientes, sino también estar mejor preparados frente a los riesgos como el hurto o pérdida de mercancías”, concluye Echeverría.

 

 

Además de saber dónde están las flotas, hoy el verdadero valor está en entender qué está ocurriendo durante cada entrega y actuar en el momento preciso

 

Perspectivas: un sector en plena redefinición

En conjunto, las tendencias observadas en el arranque de 2026 apuntan a una transformación profunda del sector logístico en México. La convergencia entre nearshoring, e-commerce y tecnología está dando lugar a un ecosistema más dinámico, donde la eficiencia operativa, la cercanía al consumidor y la sostenibilidad serán factores determinantes.

Lejos de ser un sector de soporte, la logística se posiciona hoy como un habilitador estratégico del crecimiento económico y del desarrollo inmobiliario, con la última milla como su principal campo de innovación y competencia.

 


Texto:Eunice Martínez

Foto: REM