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El mercado hipotecario bancario en México mantiene una perspectiva de estabilidad para 2026, aunque en un entorno marcado por la desaceleración económica, la incertidumbre geopolítica y tasas de interés que se mantienen elevadas.

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Para el cierre de 2026, la expectativa del sector es alcanzar entre 115 mil y 116 mil hipotecas colocadas, por un monto estimado de entre 280 mil y 285 mil millones de pesos.

Así lo señaló Enrique Margain, director ejecutivo de Crédito Puente y Crédito Hipotecario de Banca Mifel, quien explicó que durante el primer trimestre del año la colocación de crédito hipotecario se mantiene prácticamente en línea con los niveles observados en 2025.

 

“En número de créditos vemos un ligero descenso, pero en monto estamos prácticamente alineados en términos nominales, por lo que la perspectiva es que 2026 sea un año muy similar al anterior”, comentó.

 

Y en entrevista con Real Estate Market el directivo atribuyó este comportamiento al bajo crecimiento económico y a la limitada generación de empleo, factores que impactan directamente en la capacidad de pago de las familias. A ello se suma que las tasas de largo plazo continúan presionadas por el entorno internacional, lo que impide una disminución significativa en las tasas hipotecarias.

Actualmente, la tasa promedio ponderada del mercado hipotecario para adquisición de vivienda ronda el 10.19%, aunque existen ofertas cercanas al 9.15% y 9.5% para perfiles de menor riesgo crediticio.

Pese al entorno, Margain consideró que las condiciones actuales siguen siendo favorables para quienes cuentan con estabilidad financiera y capacidad de pago, debido a que la vivienda continúa apreciándose por arriba de la inflación.

 

 

“El crédito hipotecario debe verse como un instrumento para construir patrimonio. Quienes compraron vivienda en los últimos años han visto una apreciación importante en el valor de sus inmuebles”, afirmó.

 

También el directivo de Mifel destacó que los bancos han optado menos por lanzar nuevos productos y más por ajustar sus esquemas de originación y flexibilidad para atraer clientes de alto valor y fortalecer la relación integral con ellos.

 

Bajo ese contexto, los esquemas de coacreditación han ganado relevancia como mecanismo para ampliar la capacidad de compra. Actualmente, además del cónyuge, varias instituciones permiten sumar ingresos con padres, hijos o hermanos directos.

“Estas figuras cada día se utilizan más porque permiten acceder a una vivienda mejor adaptada a las necesidades de las personas”, explicó.

Margain señaló que uno de los mayores potenciales de crecimiento se encuentra en el segmento de trabajadores independientes y personas con actividad empresarial que tienen dificultades para comprobar la totalidad de sus ingresos.

Finalmente, destacó que la banca continúa avanzando en procesos digitales y plataformas tecnológicas que permitirán autorizaciones más ágiles y procesos de formalización más eficientes en el otorgamiento de créditos hipotecarios.