De acuerdo con información difundida por la plataforma mexicana de pagos digitales WaliApp, los consumidores mexicanos muestran una creciente preferencia por los medios de pago electrónicos. Datos del Banco de México señalan que durante 2024 el 56.5% de las operaciones de compra en el país se realizaron con tarjeta, reflejando una transformación gradual en los hábitos de consumo y en la forma en que las personas realizan sus transacciones cotidianas.
Este cambio adquiere una relevancia especial ante el Mundial 2026, evento que atrae a millones de visitantes nacionales e internacionales y que incrementa la demanda de servicios en sectores como comercio, alimentos y bebidas, hospedaje, transporte y entretenimiento.
La digitalización de los medios de pago también permite a los negocios llevar un mejor control de sus operaciones mediante el registro automático de transacciones y el acceso a reportes financieros en tiempo real, herramientas que cobran especial importancia en periodos de alta demanda comercial.
Especialistas del sector consideran que la adopción de tecnologías de pago será uno de los efectos indirectos más relevantes del Mundial, ya que muchos comercios deberán adaptarse a las expectativas de visitantes acostumbrados a utilizar tarjetas, pagos sin contacto y códigos QR en sus actividades diarias.
En este contexto, el Mundial 2026 no solo representa una oportunidad para el turismo y el consumo, sino también para acelerar la modernización de los sistemas de pago y consolidar una economía cada vez más digitalizada en México.