El impulso del nearshoring en México comenzó a enfriarse durante 2025. Tras dos años de fuerte entusiasmo por la relocalización de cadenas productivas, la llegada de nuevas inversiones asociadas a este fenómeno registró una caída de 23% frente a 2024, en un contexto marcado por la incertidumbre comercial, la cautela empresarial y señales de desaceleración económica.
Este enfriamiento no implica un freno total a la actividad productiva. El estudio destaca que, durante el último año, se alcanzó un récord en inauguraciones de proyectos, con inicios de operaciones por 8 mil 268 millones de dólares. Esto refleja que muchas empresas están concretando inversiones decididas en años anteriores, aunque con menos nuevos compromisos en el corto plazo.
Incertidumbre externa y cautela interna
A esto se suma la falta de consensos claros rumbo a la próxima revisión del T-MEC, un proceso clave para definir las reglas del comercio regional en los próximos años. La incertidumbre sobre posibles cambios en el acuerdo ha llevado a muchas compañías a adoptar una postura de “esperar y ver” antes de anunciar nuevas inversiones en México.
Mientras que, en el ámbito interno, el reporte apunta a un entorno institucional más complejo. Las reformas al Poder Judicial, así como los cambios regulatorios en sectores estratégicos como energía, aduanas, ferrocarriles y telecomunicaciones, han generado dudas entre los inversionistas sobre la estabilidad de las reglas del juego. Como resultado, varias empresas han optado por replantear calendarios, montos y estrategias de inversión.
¿Cuándo podría revertirse la tendencia?
Por ahora, no existe certeza sobre cuánto tiempo durará la desaceleración del nearshoring. No obstante, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que la revisión del T-MEC podría estar lista a más tardar el 1 de julio, un hito que podría ayudar a reducir la incertidumbre y reactivar el apetito de los inversionistas.
Con información de elfinanciero.com.mx