La primera ronda de conversaciones bilaterales está programada para el próximo 16 de marzo, marcando un hito preventivo antes de la fecha límite original de julio de 2026.
El análisis de Siller destaca que la industria automotriz será el eje central de las negociaciones, con dos temas principales sobre la mesa:
- Aranceles: Aunque la eliminación de aranceles sería el escenario ideal, actualmente se percibe como poco probable.
- Reglas de Origen: Existe el riesgo de que Estados Unidos busque endurecer los requisitos de contenido regional para asegurar que los beneficios del tratado se queden en Norteamérica.
Un punto de fricción importante es la sospecha de triangulación de productos asiáticos a través de México.
A diferencia del sector automotriz, que tiene cadenas de suministro profundamente integradas con Estados Unidos, el sector de equipo de computación es visto con mayor cautela.
Hay que destacar que, en el último año, las exportaciones mexicanas de equipo de cómputo a Estados Unidos crecieron un 86%, siendo un motor clave para el PIB de México. Sin embargo, Siller advierte que gran parte de este flujo podría ser simple ensamblaje de componentes importados de Asia, lo que genera tensiones comerciales con la administración Trump.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunciaron el inicio de discusiones bilaterales preparatorias para la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Las conversaciones buscarán definir medidas para asegurar que los beneficios del acuerdo se concentren en los países socios, con énfasis en fortalecer las reglas de origen, reducir la dependencia de importaciones de otras regiones y reforzar la seguridad de las cadenas de suministro en América del Norte.
Se prevé la primera reunión para la semana del 16 de marzo y, a partir de entonces, se realizarán encuentros periódicos. Originalmente, el inicio formal de la revisión estaba programado para julio de este año.