Este lunes comenzó una nueva etapa en la revisión del T-MEC, como parte del proceso de negociación entre los tres países de Norteamérica. Un día antes, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, arribó a México para participar en las reuniones programadas.
Dentro de su agenda, el funcionario sostuvo un encuentro en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum, acompañado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Fue a través de sus redes sociales que la presidenta Sheinbaum detalló que el encuentro se realizó durante la mañana y tuvo una duración aproximada de hora y media, como parte de los trabajos de coordinación entre México y Estados Unidos en torno al futuro del tratado.
Más tarde, la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham) sostuvo también una reunión de alto nivel con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y autoridades del gobierno mexicano, en el contexto del proceso de revisión del T-MEC, con el objetivo de fortalecer la integración económica de la región.
El encuentro contó con la participación del secretario de Economía, Marcelo Ebrard; el titular de Hacienda, Edgar Amador; así como representantes de la banca de desarrollo, incluyendo a Nacional Financiera (Nafin) y Bancomext, encabezados por Roberto Lazzeri. También estuvo presente Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización (CADERR).
El organismo subrayó que las empresas que representa —muchas con décadas de operación en México— mantienen cadenas de suministro profundamente vinculadas con Estados Unidos, lo que ha permitido generar empleo y dinamizar la actividad económica a ambos lados de la frontera. En ese sentido, insistió en que la relación comercial entre México y Estados Unidos tiene características únicas, basadas en la coproducción de bienes y una alta interdependencia industrial.
Como parte de las discusiones, AmCham planteó cuatro prioridades estratégicas compartidas para la región: impulsar la reindustrialización de México y Estados Unidos frente a la competencia asiática; fortalecer las cadenas de suministro en América del Norte; garantizar la seguridad energética y el acceso a minerales críticos; y consolidar el crecimiento económico de México como pieza clave de una región más competitiva.
La reunión refleja el interés de los gobiernos y el sector privado por alinear estrategias de cara a la revisión del tratado comercial, en un contexto marcado por la reconfiguración de las cadenas globales de valor y la creciente competencia internacional.