La construcción de acueductos en México es una tarea fundamental para garantizar el acceso al agua potable a la población. Sin embargo, debido a su alta complejidad y costos elevados, requiere una planeación meticulosa y una visión de largo plazo que involucre diversas disciplinas de la ingeniería y la economía.
Un proyecto multidisciplinario y estratégico
Mauricio Jessurun Solomou, presidente del XL Consejo Directivo del CICM, destacó que la construcción de un acueducto es un ejemplo de infraestructura hidráulica de gran escala que requiere la intervención de ingenieros hidráulicos, geotécnicos, estructurales, sísmicos y electromecánicos, así como especialistas en economía, finanzas, sociología, urbanismo y arquitectura. La interacción de estas disciplinas es clave para asegurar la viabilidad técnica, financiera y social de cada proyecto.
Luis Francisco Robledo Cabello, coordinador del Comité de Infraestructura del CICM, explicó que los principales factores a considerar en la planeación de un acueducto incluyen el crecimiento poblacional, la disponibilidad de fuentes de agua y la sostenibilidad del suministro.
Para definir la ruta y las características técnicas de cada acueducto son esenciales estudios topográficos, hidrológicos y de calidad del agua.
El reto del financiamiento
En este contexto, se requiere explorar esquemas de inversión mixta que combinen recursos públicos y privados para garantizar el desarrollo de estos proyectos sin comprometer su viabilidad financiera.
Foro para el desarrollo de infraestructura sustentable
Como parte de los esfuerzos para promover mejores prácticas en la construcción de infraestructura hidráulica, el Colegio de Ingenieros Civiles de México organizará el Segundo Foro Infraestructura, Medio Ambiente y Sustentabilidad los próximos 27 y 28 de febrero.
Reunirá este evento a especialistas para analizar estrategias que permitan el desarrollo de infraestructura sustentable en el país.
La planeación y construcción de acueductos en México no es solo una necesidad inmediata, sino un reto estratégico que definirá la seguridad hídrica de las próximas generaciones.