La inversión en el sector construcción tuvo un repunte mensual de 3.9% en octubre de 2025, considerando cifras ajustadas por estacionalidad, impulsado por un buen desempeño del gasto residencial y porque el gasto no residencial dejó de caer. De esta manera, logró revertir cuatro meses consecutivos con tasas de crecimiento negativas mensuales, además de ser el mejor repunte mensual de todo el año pasado.
Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) mostraron que la edificación repuntó 6.4% mensual en el décimo mes del año pasado, también luego de haber ligado cuatro meses consecutivos con reportes negativos; por su parte, la inversión no residencial avanzó 1.0 por ciento.
El reporte fue positivo, pero parece un repunte técnico y no un cambio de tendencia. Los meses siguientes nos permitirán confirmar si se trata del inicio de una recuperación.
De acuerdo con un análisis de Banco Base, “las cifras originales permiten separar la inversión en construcción del sector privado y del sector público. En octubre, la inversión en construcción del sector privado mostró un crecimiento anual de 7.85%, mientras que la inversión en construcción del sector público mostró una caída de 32.33%, retrocediendo durante 13 meses consecutivos. Lo anterior se debe al menor gasto público en infraestructura durante el primer año completo de la administración actual. Cabe recordar que en los primeros 11 meses del año, el gasto público en inversión física cayó 27.5% respecto al mismo periodo del año anterior, la mayor caída desde 1995 para un periodo igual. Entre enero y octubre, la inversión en construcción del sector público acumula una caída del 30.92% respecto al mismo periodo del 2024”.
En Banorte sus analistas consideran que cuatro factores podrían detonar un mejor desempeño sobre la inversión en su conjunto, no solo del sector construcción: “(1) Menor incertidumbre sobre la política comercial con EE.UU. –destacando declaraciones del secretario de Economía al cierre de 2025 donde afirmó que la fase de mayor incertidumbre en este tema ya fue superada; (2) un mayor gasto gubernamental en infraestructura bajo un mirada más positiva a la figura de inversión pública-privada; (3) perspectivas más favorables para la economía estadunidense y su impacto positivo para las manufacturas domésticas; y (4) mejores condiciones financieras para la importación de maquinaria y equipo”.