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Madrid construirá la mayor estación pública de carga eléctrica, un hub sostenible que redefine la movilidad urbana con energía renovable.

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La transición energética deja de ser discurso para convertirse en infraestructura tangible. La compañía Acciona ha dado un paso decisivo al adjudicarse la construcción de la mayor estación pública de recarga de vehículos eléctricos en Madrid, un proyecto que redefine el concepto de movilidad urbana dentro de la emblemática circunvalación M-30.

 

Ubicada en Paseo de la Castellana 276, frente al distrito financiero de Cuatro Torres Business Area, esta estación se integrará al ambicioso desarrollo de Madrid Nuevo Norte, consolidándose como una pieza clave en la transformación del norte de la capital española. Más que una infraestructura técnica, se proyecta como un nodo urbano que articula sostenibilidad, tecnología y experiencia del usuario.

 

El complejo contará con 20 puntos de carga ultrarrápida de hasta 400 kW —capaces de reducir drásticamente los tiempos de recarga—, incluyendo un espacio dedicado a vehículos pesados y una innovadora estación de intercambio de baterías para vehículos eléctricos Silence. Su entrada en operación está prevista para 2027, marcando un nuevo estándar en eficiencia energética aplicada al transporte.

 

 

También el proyecto destaca por su enfoque arquitectónico y ambiental. La reconversión de una gasolinera en desuso en un hub de movilidad eléctrica simboliza el cambio de paradigma energético. La instalación funcionará con energía 100% renovable certificada, apoyada por paneles solares que no solo cubrirán su demanda, sino que generarán un excedente anual estimado superior a los 35,000 kWh.

 

A nivel urbano, la estación ha sido concebida como una “casa de la movilidad”: un espacio abierto, accesible y multifuncional. Bajo una gran marquesina, integrará áreas de servicio, zona comercial, sanitarios accesibles y un espacio en planta alta destinado a eventos y divulgación sobre movilidad sostenible. La incorporación de una fachada fotocatalítica capaz de purificar el aire y un sistema de trazabilidad energética en tiempo real refuerzan su vocación innovadora.

 

Construida con materiales de bajo impacto ambiental como madera, cerámica avanzada y piedra local, esta infraestructura no solo responde a las necesidades actuales de electrificación del transporte, sino que anticipa la evolución de las ciudades hacia entornos más limpios, inteligentes y habitables.