Durante la conferencia "Industria de la Construcción: ¿Cómo vamos?", el presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Luis Méndez Jaled, señaló que el sector atraviesa un punto de inflexión respaldado por mejores indicadores económicos, aunque aún enfrenta desafíos relacionados con la confianza empresarial, el costo de los insumos y la velocidad de contratación de obra pública.
"La construcción continúa siendo uno de los principales motores de la economía nacional, al aportar 6.8% del PIB, generar 4.7 millones de empleos y tener impacto en tres de cada cuatro actividades productivas del país", destacó el dirigente empresarial.
En términos mensuales, la inversión en construcción creció 6.5% respecto a marzo, mientras que la destinada a maquinaria y equipo avanzó 2.0%, reflejando una recuperación gradual de la actividad productiva.
Méndez Jaled explicó que el entorno también se fortalece con instrumentos como el Plan México, el Presupuesto de Egresos de la Federación, el Plan de Inversiones en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar y la nueva Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica, que buscan detonar mayores proyectos con participación pública y privada.
No obstante, advirtió que el principal desafío para 2026 ya no es conseguir más recursos, sino convertirlos oportunamente en obras.
Muestra el análisis de la CMIC que los mayores avances en contratación se concentran en proyectos de la CFE, infraestructura ferroviaria y carreteras, mientras que el sector hídrico y, particularmente PEMEX, mantienen un ritmo de ejecución más lento, pese a concentrar una parte importante del presupuesto para obra pública.
Para la CMIC, consolidar la recuperación requerirá agilizar los procesos de licitación, fortalecer el Estado de Derecho y brindar mayor certidumbre a la inversión, de manera que la infraestructura continúe impulsando la competitividad, el empleo y el crecimiento económico del país.