Comprar una vivienda en preventa se ha convertido en una alternativa cada vez más común en el mercado inmobiliario residencial en México, especialmente en zonas urbanas con alta demanda. Este esquema permite adquirir un inmueble cuando aún está en etapa de proyecto o construcción, lo que puede representar ventajas económicas, pero también implica compromisos de largo plazo que deben evaluarse con cuidado.
¿Qué es una preventa inmobiliaria?
La preventa consiste en comprar una casa o departamento antes de que esté terminado —o incluso antes de que inicie la construcción—, a partir de planos, renders y especificaciones técnicas del proyecto. El comprador realiza pagos parciales durante el proceso de obra y liquida el inmueble al momento de la entrega, ya sea con recursos propios o mediante un crédito hipotecario.
Uno de los principales atractivos de este esquema es el precio.
“En una preventa los precios suelen ser más bajos que en la venta de un inmueble ya terminado, por eso esta es una opción atractiva para muchas personas”, explica Julio César Mendoza, gerente comercial de Inmuebles24.
Beneficios de comprar en preventa
Además de un precio inicial más bajo, la preventa puede ofrecer otros beneficios:
- Mayor plusvalía al momento de la entrega, si el desarrollo se ubica en una zona con crecimiento.
- Posibilidad de elegir ubicación dentro del proyecto, orientación o incluso algunos acabados.
- Pagos diferidos durante la etapa de construcción, lo que permite una mejor planeación financiera.
Qué revisar antes de la compraventa
Para reducir riesgos, los especialistas inmobiliarios recomiendan realizar una revisión exhaustiva antes de firmar cualquier contrato.
Uno de los primeros pasos es investigar al desarrollador. Es importante conocer su trayectoria, revisar proyectos anteriores y verificar que no tenga quejas formales ante instancias como Profeco. También es clave confirmar que el desarrollo cuente con licencias de construcción y permisos de uso de suelo vigentes.
El contrato es otro punto crítico. Debe leerse con atención, especialmente las cláusulas relacionadas con:
- Calendario y forma de pagos.
- Penalizaciones por incumplimiento, tanto del comprador como del desarrollador.
- Condiciones de financiamiento y uso de crédito hipotecario.
- Entregables finales: acabados, amenidades y estado del inmueble al momento de la entrega.
Aspectos financieros que no deben ignorarse
Comprar en preventa no solo implica el precio del inmueble. También deben considerarse gastos adicionales como escrituración, avalúo, honorarios notariales y posibles asesorías legales o inmobiliarias.
Si la compra se realizará con crédito hipotecario, esta condición debe quedar claramente establecida en el contrato, así como los plazos para la autorización del financiamiento.
¿Qué hacer durante la construcción?
Una vez firmado el contrato, el seguimiento es clave.
“Es recomendable que programes visitas periódicas a la obra para que puedas verificar el avance”, señala el gerente comercial de Inmuebles24. Estas visitas permiten detectar a tiempo cambios en los planos, retrasos o posibles problemas en la ejecución.
También es importante preguntar desde el inicio por las garantías de postventa y los mecanismos de atención una vez que el inmueble sea entregado.
Retrasos en la entrega: qué esperar y cómo actuar
Si los retrasos son significativos o el desarrollador incumple, la recomendación es buscar asesoría legal especializada en temas inmobiliarios para conocer las opciones disponibles y proteger la inversión.
Hablar con compradores de proyectos anteriores del mismo desarrollador también puede aportar información valiosa sobre su nivel de cumplimiento y calidad constructiva.
Comprar informado, la mejor decisión
La preventa puede ser una buena oportunidad para acceder a una vivienda a mejor precio y con potencial de plusvalía, pero no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Informarse, hacer preguntas, revisar contratos y apoyarse en expertos son pasos indispensables para que la experiencia sea positiva.


