El inventario nacional de centros comerciales alcanzó los 25.4 millones de metros cuadrados (m²) de Área Bruta Rentable (ABR) al cierre del año 2025.
La Zona Metropolitana del Valle de México, encabezada por Ciudad de México, se mantiene como el principal mercado retail del país, con 8.1 millones de m², lo que representa 31% del inventario nacional. Otras regiones con fuerte participación son el noreste, liderado por Monterrey, con 15%, y el occidente, encabezado por Guadalajara, con 10 por ciento. En conjunto, estas dos regiones suman cerca de 6.5 millones de m² de espacios comerciales.
También el reporte identifica un dinamismo relevante en nuevos desarrollos. Entre los proyectos en construcción destaca un centro comercial en Oaxaca, considerado el más grande actualmente en desarrollo en el país, con 60,000 m² de ABR bajo el formato de Lifestyle Center y entrega prevista para el segundo trimestre de 2027.
A este proyecto se suman otros polos de inversión en San Luis Potosí, con un desarrollo de usos mixtos de 48,600 m²; Tulum, con 31,100 m²; Querétaro, con 27,000 m²; además de la ampliación de un centro comercial en la Ciudad de México de 30,500 m².
En términos de formatos comerciales, el estudio muestra que los Power Center dominan el inventario nacional con 51% del total, caracterizados por contar con supermercados y servicios de alta frecuencia. El segundo lugar es para los Fashion Malls, con 24%, enfocados en moda y estilo de vida.
De acuerdo con Lyman Daniels, presidente de CBRE México, Colombia y Centroamérica, el sector está evolucionando hacia lo que la firma denomina “Retail Híbrido”, un modelo en el que las tiendas físicas se integran con inteligencia artificial y herramientas digitales para anticipar las preferencias del consumidor y ofrecer experiencias más personalizadas.
Hacia 2026, la consultora prevé que el ticket promedio de compra continúe creciendo, impulsado por consumidores más selectivos que privilegian productos de mayor valor. En este contexto, las marcas fortalecerán estrategias omnicanal, tiendas monomarca y espacios experienciales, consolidando a los centros comerciales como ecosistemas de experiencias y no solo como puntos de venta.

