El mercado inmobiliario residencial en Estados Unidos atraviesa un desbalance cada vez más evidente entre oferta y demanda. De acuerdo con un análisis de Redfin, más de la mitad de las viviendas en venta permanecieron al menos 60 días en el mercado durante febrero de 2026 sin concretar un contrato, una señal clara de enfriamiento en la velocidad de absorción.
Un mercado con más vendedores que compradores
De acuerdo con los analistas, el principal factor detrás de este fenómeno es el exceso de oferta. Actualmente, hay alrededor de 630,000 vendedores más que compradores en el mercado estadunidense, lo que genera una presión directa sobre los tiempos de venta.
Esta brecha se refleja también en el valor del inventario:
- Las viviendas sin vender que llevan más de 60 días en el mercado suman 347 mil millones de dólares, un récord para un mes de febrero.
- En total, el inventario disponible asciende a 636 mil millones de dólares, prácticamente sin cambios anuales, pero en niveles históricamente altos.
Demanda debilitada y precios aún elevados
La demanda de vivienda se ha visto limitada por varios factores estructurales. Por un lado, las tasas hipotecarias continúan en niveles elevados, lo que reduce la capacidad de compra. A esto se suman precios de vivienda que siguen al alza —con un incremento cercano al 1% interanual— y un entorno económico incierto.
Estrategias de precios poco realistas
Otro elemento clave es el comportamiento de los vendedores. Muchos propietarios mantienen expectativas de precio elevadas, buscando maximizar ganancias en un contexto que ya favorece a los compradores. Esto provoca que las viviendas se publiquen por encima de su valor de mercado, alargando su permanencia en listados.
En la práctica, esto deriva en ajustes posteriores: la mayoría de las operaciones se cierran por debajo del precio inicial, y en algunos casos, las propiedades terminan retirándose del mercado tras varios meses sin éxito.
Diferencias regionales: Florida vs. la Costa Oeste
Ahora bien, el fenómeno del inventario obsoleto no es homogéneo. Existen diferencias marcadas entre regiones:
- Mayor estancamiento: mercados como Miami, San Antonio y West Palm Beach presentan los niveles más altos de viviendas con más de 60 días en el mercado. En estas zonas, la oferta supera ampliamente a la demanda, consolidando condiciones de mercado favorables para los compradores.
- Menor rezago: en contraste, áreas como San José, San Francisco y Oakland —en la Bahía de California— muestran menores proporciones de inventario obsoleto. Aquí, el equilibrio entre compradores y vendedores es más cercano, lo que permite una rotación más dinámica.
El impacto de los anuncios “quemados”
Ante este contexto, nuevas estrategias comerciales comienzan a ganar terreno. La alianza entre Redfin y Compass propone esquemas de comercialización por fases, donde los vendedores pueden probar precios y medir el interés sin exponer completamente el historial del anuncio. Este enfoque busca mejorar la fijación inicial de precios y reducir el riesgo de que las propiedades se “quemen” en el mercado.
Un cambio de ciclo
El aumento del inventario obsoleto confirma un cambio estructural en el mercado inmobiliario estadunidense: de un entorno dominado por vendedores a uno donde los compradores tienen mayor poder de negociación.

