El regreso sostenido a la presencialidad y la creciente presión sobre los espacios corporativos están redefiniendo el mercado de oficinas en la Ciudad de México. De acuerdo con el estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral”, elaborado por WeWork y PageGroup, más de la mitad de los trabajadores ya percibe limitaciones en la capacidad instalada.
Ahora bien, este fenómeno ocurre en un contexto de recuperación del mercado inmobiliario corporativo. La vacancia en oficinas en la capital pasó de niveles cercanos al 30% durante la pandemia a alrededor de 20% en la actualidad, lo que evidencia una absorción sostenida de espacios.
Tan solo en 2023, la ciudad registró una absorción neta superior a los 200,000 metros cuadrados de oficinas, de los cuales aproximadamente 70,000 m² correspondieron a nueva ocupación, confirmando una tendencia de reactivación en la demanda.
Presión operativa: más empleados, menos capacidad
El incremento en la ocupación no ha venido acompañado de una expansión equivalente en infraestructura. Además de la falta de espacio, el estudio señala que 58% de los trabajadores identifica deficiencias en servicios básicos, como estacionamiento o facilidades operativas, lo que complica la transición hacia esquemas presenciales más intensivos.
Y en palabras de Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica: “Hoy estamos viendo algo muy claro: las empresas sin duda siguen impulsando la convivencia en los espacios físicos, pero el modelo tradicional ya no responde a esa nueva realidad. Entre el aumento en la demanda, la presión en costos y eventos de escala global como el Mundial, el reto ya no es solo tener oficinas, sino tener la capacidad de adaptarlas en tiempo real”.
Precios al alza en zonas premium
También, el repunte en la demanda comienza a reflejarse en los valores inmobiliarios. En corredores corporativos consolidados como Polanco, los precios de oficinas pueden alcanzar hasta 4,850 dólares por metro cuadrado, con incrementos anuales de hasta 10% en ubicaciones bien conectadas.
Este encarecimiento eleva la presión sobre las empresas, que ahora deben optimizar cada metro cuadrado ocupado para mantener la eficiencia operativa.
Submercados estratégicos y efecto Mundial 2026
Se estima que este evento atraerá más de 5.5 millones de visitantes a la capital, lo que incrementará la presión no solo en el sector hotelero, sino también en la infraestructura corporativa y de servicios.
Hacia un nuevo modelo de ocupación
Ante este escenario, las empresas enfrentan un doble desafío: adaptarse a nuevas dinámicas laborales y operar en un entorno urbano cada vez más costoso y limitado en espacio.
Hidalgo lo resume así: “Por un lado, las empresas necesitan ser más ágiles para responder a cambios en la demanda, y por otro, operan en ciudades donde el espacio es cada vez más limitado y costoso. Esa combinación está obligando a replantear cuántos metros cuadrados se ocupan y cómo se usan”.
En este contexto, los espacios flexibles ganan relevancia como una alternativa para ajustar la capacidad instalada sin comprometer costos de largo plazo. Más que una tendencia, se perfilan como un componente estratégico en un mercado donde la eficiencia del espacio se vuelve tan importante como su ubicación.

