Sin embargo, la reducción del inventario y del número de proyectos disponibles comienza a generar presiones sobre los precios, en un entorno donde la oferta nueva aún no logra compensar plenamente la absorción del mercado.
La tendencia apunta a un sector con mayor selectividad en el desarrollo de vivienda y con una demanda que continúa desplazándose hacia corredores periféricos con mejores condiciones de accesibilidad y precio.
De acuerdo con el reporte trimestral de Tinsa México by Accumin, durante el primer trimestre del año se comercializaron 6 mil 864 viviendas, cifra que representó un crecimiento anual de 1.2%, aunque con una baja trimestral de 8.9 por ciento.
La demanda mantuvo una distribución equilibrada entre entidades: 44% de las ventas correspondieron a la Ciudad de México, 43% al Estado de México y 13% a Hidalgo. La zona Norte se consolidó como el principal corredor de comercialización, al concentrar 39.3% de las ventas totales, equivalente a 2 mil 698 unidades. Le siguió la zona Centro, con 25.8% y mil 774 viviendas vendidas.
A nivel territorial, la alcaldía Cuauhtémoc encabezó el ranking de absorción con 936 unidades vendidas, seguida por Zumpango, Tizayuca y Tecámac, municipios que continúan captando una parte relevante de la demanda metropolitana por oferta de vivienda más accesible.
El reporte también evidenció una contracción importante en la oferta disponible. El inventario de vivienda cayó 18% anual y el número de proyectos activos descendió a 986 desarrollos en toda la metrópoli. Pese a ello, la actividad constructiva se mantuvo dinámica con el ingreso de 6 mil 291 nuevas unidades provenientes de 97 proyectos.
Por zonas, el corredor Poniente continúa concentrando los desarrollos de mayor valor, con precios cercanos a 74 mil 148 pesos por metro cuadrado y superficies promedio de 117 metros cuadrados, mientras que Norte y Oriente mantienen el mayor volumen de inventario y ventas, asociados a productos de ticket medio y tradicional.
El mercado residencial de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México mostró un primer trimestre positivo, considerando que el último trimestre de cada ciclo anual es de los más activos en ventas.

