México se perfila para vivir uno de los mayores ciclos de inversión en infraestructura digital de su historia.
El crecimiento responde al acelerado desarrollo de tecnologías como la inteligencia artificial, el cómputo en la nube, el comercio electrónico, los servicios financieros digitales y la creciente demanda de procesamiento y almacenamiento de información por parte de empresas y gobiernos.
Citaron a Adriana Rivera Cerecedo, directora ejecutiva de MexDC, quien señaló que este ciclo de inversión también tendrá un impacto relevante en el empleo. La industria prevé la generación de 98 mil 366 empleos directos e indirectos durante la etapa de construcción de los nuevos complejos, además de 35 mil 430 puestos de trabajo relacionados con su operación y mantenimiento.
Sin embargo, la expansión del sector dependerá, en buena medida, de la capacidad del país para atender uno de sus principales retos: el suministro de energía eléctrica.
No obstante, Rivera advirtió que el potencial podría ser incluso mayor si se resolvieran los cuellos de botella relacionados con la infraestructura eléctrica y la regulación del sector.
"En México cuesta aproximadamente cuatro veces más instalar un centro de datos que en Brasil", explicó la directiva, al señalar que la principal diferencia radica en la complejidad de la normatividad eléctrica y en las dificultades para garantizar el suministro de energía que requieren estas instalaciones.
Los centros de datos son considerados infraestructura crítica para la economía digital debido a que operan las plataformas de inteligencia artificial, servicios de nube, telecomunicaciones, banca digital, comercio electrónico y aplicaciones empresariales. Por ello, la disponibilidad de electricidad confiable y de alta capacidad se ha convertido en uno de los principales factores para decidir dónde establecer nuevas inversiones.
La brecha frente a otros mercados resulta significativa. Mientras Estados Unidos concentra alrededor de 5,427 centros de datos, México cuenta actualmente con apenas 50 instalaciones, lo que evidencia tanto el rezago como el amplio potencial de crecimiento del país.
De acuerdo con el artículo de Market Analysis, la distribución de los centros de datos en el país actualmente es:
- Querétaro: 72%
- Ciudad de México y Zona Metropolitana: 10%
- Nuevo León: 9%
- Jalisco: 5%
- Guanajuato: 3%
- Yucatán: 1%

