Desacelera crecimiento de la cartera hipotecaria de la banca al cierre de 2025
Al cierre de noviembre de 2025, el saldo de la cartera de crédito a la vivienda otorgado por la banca comercial alcanzó 1 billón 484 mil 400 millones de pesos, lo que representó un crecimiento real anual de 1.4%, de acuerdo con los agregados monetarios y la actividad financiera publicados por el Banco de México. Este desempeño confirma una desaceleración frente al mes previo, cuando el crecimiento real fue de 1.7 por ciento.
Con ello, el crédito vigente a la vivienda registró en noviembre su menor tasa de crecimiento real anual en todo 2025, según un análisis de BBVA. En términos nominales, el avance fue de 5.3%, aunque claramente por debajo del dinamismo observado durante los primeros diez meses del año. Entre enero y octubre de 2025, el crédito hipotecario creció en promedio 2.2% real anual, lo que evidencia una pérdida de impulso hacia el cierre del ejercicio.
Por segmento, el crédito para vivienda media y residencial, que concentra 96.2% del saldo total, registró en noviembre un crecimiento real anual de 1.3%, inferior al 2.0% observado en octubre y lejos del promedio de 2.4% reportado en los primeros diez meses del año. Este comportamiento confirma que la desaceleración se concentra en el principal segmento del mercado hipotecario.
En contraste, el crédito destinado a vivienda de interés social mostró un repunte relevante al crecer 4.2% real anual, la tasa más alta registrada en lo que va de 2025, revirtiendo la tendencia de menor dinamismo observada en meses previos.
De acuerdo con BBVA, el menor crecimiento del crédito a la vivienda está estrechamente ligado al desempeño del mercado laboral. Dado que la demanda de crédito hipotecario responde con rezago a la evolución del empleo formal, el comportamiento actual estaría reflejando las condiciones observadas en la segunda mitad de 2024, cuando la generación de empleo comenzó a desacelerarse, con un crecimiento promedio de 1.5% en el segundo trimestre de ese año.
Adicionalmente, el salario real ha moderado su ritmo de crecimiento anual, ubicándose alrededor de 3.1%, lo que limita la capacidad de endeudamiento de los hogares. En este contexto, el análisis anticipa que, en el corto plazo, la demanda de crédito a la vivienda podría mantener su desaceleración, en la medida en que persista la menor creación de empleo y continúe moderándose la recuperación del ingreso real.