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El informe de McCann México revela cómo la Generación Z redefine el retail con consumo consciente, thrifting y baja lealtad hacia las marcas.

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El retail en México entró en una nueva fase de transformación impulsada por la Generación Z, un segmento cuyo poder adquisitivo creció, pero cuya lealtad hacia las marcas se volvió más frágil y exigente. Así lo evidenció el informe The Little Book of Big Truths 2026, desarrollado por McCann México.

 

Lejos de responder a dinámicas tradicionales, este grupo redefinió las reglas del consumo: priorizó la intención sobre la impulsividad, la identidad sobre la masificación y la coherencia sobre el posicionamiento aspiracional.

 

Consumo emocional: el auge del “little treat”

Uno de los cambios más relevantes en retail fue la consolidación de la llamada Little Treat Culture, donde los pequeños gastos cotidianos dejaron de percibirse como indulgencias para convertirse en mecanismos de bienestar emocional.

Para las marcas, esto implicó un giro estratégico: ya no se trata solo de vender productos, sino de construir micro-momentos de gratificación cotidiana.

Confirmó el informe que el thrifting dejó de ser una práctica de nicho para convertirse en un estándar identitario. En México, el 52% de la Generación Z compró ropa de segunda mano, superando promedios regionales y globales.

 

Este cambio transformó el retail de moda: el valor dejó de centrarse en la novedad para migrar hacia la autenticidad, la historia y la reutilización. Conceptos como economía circular, curaduría y reventa adquirieron protagonismo dentro de las estrategias comerciales.

 

Marcas bajo presión: activismo y coherencia

También el estudio evidenció un cambio crítico: el 70% de la Generación Z exigió posturas claras a las marcas en temas sociales y políticos. En este contexto, la neutralidad dejó de ser viable.

Para el retail, esto significó operar bajo un nuevo escrutinio. La coherencia entre discurso y acción se convirtió en un factor determinante de compra, mientras que la incongruencia derivó en rechazo inmediato e incluso boicots.

 

 

Menos lealtad, mayor exigencia

Aunque el poder adquisitivo de este segmento creció, su fidelidad disminuyó. La Gen Z mostró una capacidad aguda para detectar estrategias oportunistas, elevando el nivel de exigencia hacia las marcas.

El hallazgo es claro: el crecimiento en retail ya no dependerá exclusivamente de precio o conveniencia, sino de credibilidad, autenticidad y conexión emocional real.

 

Y en este nuevo ciclo, el retail enfrenta un cambio estructural. Más que adaptarse a una generación, deberá reconstruirse en torno a ella.