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La disponibilidad de energía, conectividad, tecnología y capacidad operativa comienza a tener mayor peso en la elección de espacios industriales.

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La ubicación comienza a dejar de ser suficiente para determinar el valor y competitividad de un inmueble industrial en México. La infraestructura tecnológica, disponibilidad energética y capacidad operativa de las naves están adquiriendo mayor relevancia ante las nuevas necesidades de las empresas. Un análisis de Spot2.mx anticipa una creciente especialización de las naves hacia la Industria 4.0.

Esta evolución está dando paso al smartshoring, una de las tendencias que marcarán al mercado inmobiliario industrial en 2027.

 

“Vamos a dejar atrás la etapa de ‘location, location, location’ para revisar temas como la infraestructura de las instalaciones y la capacidad operativa de los espacios”, señaló Vianey Macías, Head of Market Research de la firma, durante la presentación del Market Outlook 2027.

 

Representa el cambio una evolución respecto al nearshoring. Mientras éste estuvo determinado principalmente por la cercanía geográfica con los mercados, el smartshoring incorpora factores como conectividad, factibilidad eléctrica, automatización, inteligencia artificial, internet de las cosas y análisis de datos.

De esta manera, la propia nave comienza a integrarse al proceso productivo. “Estamos generando una Industria 4.0 en donde la nave es parte del mismo proceso, en donde llega a un grado de especialidad que no habíamos visto antes”, afirmó la especialista.

 

 

La disponibilidad energética también está adquiriendo un papel determinante. El análisis de Spot2 denomina “prima energética” a esta variable, que puede diferenciar a un inmueble clase A —particularmente para actividades como centros de datos y manufactura— de espacios con mayor riesgo de desocupación.

También la transformación está impulsando esquemas Built To Suit, en los que las empresas proporcionan al desarrollador el layout y las especificaciones técnicas que requiere su operación. Esta modalidad está ganando terreno en sectores como industria médica, centros de datos y semiconductores.

 

Además, la especialización también comienza a reflejarse regionalmente. El Valle de México se orienta hacia última milla y comercio electrónico; Monterrey, hacia manufactura avanzada y exportación; Querétaro combina industria aeroespacial, automotriz y centros de datos, mientras Guadalajara avanza en semiconductores y manufactura ligera.

 

Para Macías, esta transformación continuará profundizándose durante los próximos años y hacia 2030 podría alcanzar un primer gran momento, aunque también planteará desafíos, entre ellos disponer de mano de obra especializada para operar una nueva generación de naves industriales inteligentes.