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El arrendamiento de espacios industriales creció 7% anual en julio-agosto, mientras la construcción en proceso cayó 20% y la vacancia nacional llegó a 5.3%, de acuerdo con Solili.

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El mercado inmobiliario industrial de México mantiene activa la demanda por espacios para empresas, aunque los desarrolladores están mostrando mayor cautela ante el incremento de la disponibilidad. Al cierre de agosto de 2026, el arrendamiento avanzó frente al mismo periodo del año anterior, mientras los nuevos proyectos y las entregas de naves industriales disminuyeron.

 

De acuerdo con el reporte de Solili, durante julio y agosto se ocuparon 945 mil metros cuadrados (m²) de espacios industriales en el país, un crecimiento de 7% frente al mismo bimestre de 2025.

 

La Ciudad de México concentró la mayor parte de la demanda, con 31% del total, seguida por Guadalajara y Monterrey, con 16% cada una.

Sin embargo, el comportamiento regional fue desigual. La zona Norte acumuló 360 mil m² arrendados en el bimestre, 9% menos que un año antes, mientras que el Bajío registró 134 mil m², una caída anual de 43 por ciento.

En contraste, la región Centro mostró mayor dinamismo, con 298 mil m² ocupados y un crecimiento de 21% anual.

Menos espacios desocupados, pero mayor vacancia estructural

 

La desocupación también mostró una ligera mejora. Entre julio y agosto se liberaron 280 mil m², 5% menos que en el mismo periodo de 2025.

 

Reynosa concentró 28% de los espacios que quedaron disponibles, seguida por Ciudad de México, con 16%; Tijuana, con 13%, y Monterrey, con 9 por ciento.

A pesar de la menor superficie desocupada durante el bimestre, la oferta disponible al cierre de agosto alcanzó 6.1 millones de m², equivalente a una tasa de vacancia nacional de 5.3 por ciento.

Este indicador aumentó 1.2 puntos porcentuales respecto de agosto de 2025, lo que refleja que el crecimiento del inventario ha sido más rápido que la absorción en algunos mercados.

 

Los mayores niveles de espacios disponibles se concentran en el Norte. Tijuana registró la tasa de vacancia más alta del país, con 10%, seguida por Reynosa, con 8.4%, mientras que Monterrey y Ciudad Juárez alcanzaron 6.6% cada uno.

 

En el extremo contrario, Aguascalientes, con 1.2%, y Puebla, con 1.9%, presentaron los mercados con menor disponibilidad.

Construcción industrial cae 20%

Uno de los principales cambios observados durante agosto se encuentra en la actividad constructiva.

El país cerró el mes con 3.7 millones de m² de espacios industriales en construcción, una reducción de 20% anual.

Monterrey y Ciudad de México encabezaron la actividad, con 25% cada uno de la superficie que se encontraba en proceso, mientras Guadalajara concentró otro 10 por ciento.

La disminución también se reflejó en los proyectos que comenzaron a construirse. Durante julio y agosto se iniciaron obras por 540 mil m², 32% menos que en el mismo periodo del año pasado.

Monterrey concentró 30% de las nuevas construcciones, seguido por Ciudad de México, con 27%, y Guadalajara, con 18 por ciento.

 

Estos datos muestran una respuesta más prudente por parte de los desarrolladores, particularmente en un escenario donde la disponibilidad de espacios ha aumentado en algunos corredores industriales.

 

Inventario llega a 114.5 millones de m²

A pesar del menor ritmo de construcción, el inventario industrial continúa creciendo.

Durante agosto se incorporaron 440 mil m² al inventario nacional, una cifra 13% inferior a la registrada en agosto de 2025.

Guadalajara concentró 36% de las nuevas entregas, Ciudad de México 22% y Monterrey 15 por ciento.

 

 

Con estas incorporaciones, el inventario industrial del país llegó a 114.5 millones de m², con un crecimiento anual de 5%.

El comportamiento confirma que México continúa ampliando su capacidad inmobiliaria para actividades manufactureras, logísticas y de almacenamiento, aunque el mercado comienza a ajustar el ritmo de nuevos desarrollos en función de la demanda y de los espacios que permanecen disponibles.

Rentas industriales mantienen tendencia al alza

Los precios de arrendamiento también muestran presión al alza.

 

En agosto, la renta industrial promedio en México alcanzó 7.67 dólares por m² al mes, un incremento anual de 5 por ciento.

 

La Ciudad de México se mantuvo como el mercado con las rentas más elevadas, con 10.38 dólares por m² al mes. Le siguieron Tijuana, con 8.68 dólares, y Tecate, con 8.06 dólares.

En contraste, el Bajío conserva precios más competitivos. Guanajuato registró una renta promedio de 5.44 dólares por m² al mes; San Luis Potosí, 5.66 dólares, y Querétaro, 6.17 dólares.

La diferencia entre mercados refleja que la ubicación continúa siendo uno de los factores determinantes para el costo de ocupación de una nave industrial.

Mercado entra al último trimestre con mayor cautela

Los resultados de agosto muestran un mercado industrial mexicano que mantiene una demanda activa, pero con una expansión más moderada de la oferta nueva.

El crecimiento de 7% en los arrendamientos durante julio-agosto contrasta con las caídas de 20% en construcción en proceso y de 32% en los inicios de obra.

Así, esta combinación puede contribuir gradualmente a equilibrar la relación entre oferta y demanda, especialmente en los mercados donde la disponibilidad aumentó de manera importante durante el último año.

 

Para el último trimestre de 2026, el desempeño de los principales corredores industriales dependerá de la capacidad del mercado para absorber los espacios disponibles, mientras los desarrolladores ajustan el ritmo de nuevas construcciones.

 

Bajo este escenario, Monterrey, Ciudad de México y Guadalajara mantienen posiciones relevantes tanto por demanda como por actividad constructiva, mientras que otros mercados deberán enfrentar el reto de reducir sus niveles de disponibilidad y conservar su atractivo para nuevas inversiones.

Finalmente, hablando en términos generales, el mercado industrial mexicano llega al cierre del verano con una combinación de demanda sostenida, inventario creciente, rentas al alza y mayor cautela en la construcción, señales de un proceso de ajuste después de varios años de fuerte expansión.