La democratización de la inversión en el mercado inmobiliario se logró a partir de la creación de los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces. A través de la Bolsa Mexicana de Valores se puede participar en portafolios de parques industriales, centros comerciales, oficinas y hoteles, sin necesidad de adquirir directamente una propiedad.