De acuerdo con José Carlos Sánchez, economista en jefe de HSBC México, aunque persisten desafíos relevantes, los activos mexicanos han mostrado un desempeño favorable y las perspectivas para este año se mantienen positivas.
Uno de los principales focos de atención es la relación comercial con Estados Unidos. Actualmente, México enfrenta aranceles estadunidenses de hasta 25% en autos y camiones ligeros, 50% en acero, aluminio y cobre, y hasta 25% en productos de madera, lo que implica que más del 45% de las importaciones estadunidenses desde México estén sujetas a medidas sectoriales. Sin embargo, Sánchez explica que el impacto efectivo es menor, ya que alrededor del 83% de las exportaciones mexicanas están protegidas por el T-MEC, lo que reduce el efecto real de los aranceles a cerca de 5 por ciento.
En respuesta, México incrementó aranceles de hasta 50% a más de mil 400 productos provenientes de países sin tratado comercial, principalmente de China, con el objetivo de proteger a la industria local y atender preocupaciones del gobierno estadunidense sobre el ingreso indirecto de productos asiáticos.
Bajo este contexto, el T-MEC será un factor clave en el desempeño económico. La primera revisión formal del tratado iniciará el 1 de julio de 2026. Si los tres países alcanzan un acuerdo, el convenio se extendería hasta 2042; de lo contrario, se abriría un periodo de revisiones anuales hasta 2036.
En materia de precios, el especialista de HSBC prevé que la inflación cierre 2026 en 4.4%, por encima del consenso, debido al impacto potencial de los nuevos aranceles a productos importados, así como a la persistencia de presiones en los precios de los servicios.
Respecto a la política monetaria, Sánchez señala que Banxico ha llevado la tasa de referencia a un nivel neutral de 7 por ciento. Aunque existe poco margen para recortes adicionales, podrían darse ajustes si la economía se debilita más de lo previsto o si el peso se mantiene fuerte.
Finalmente, anticipa que el peso mexicano continúe mostrando fortaleza frente a otras monedas emergentes y podría cerrar 2026 alrededor de 17.25 pesos por dólar, aunque con episodios de volatilidad asociados a la revisión del T-MEC.