La decisión de excluir a México y Canadá de estos aranceles se fundamenta en las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que establece condiciones preferenciales de comercio entre los tres países.
A pesar de esta exención en materia de aranceles, funcionarios estadunidenses señalaron que México y Canadá continúan sujetos a presiones relacionadas con la emergencia migratoria y la crisis del fentanilo, temas que el gobierno de Trump considera prioritarios en su agenda de seguridad nacional.
Mientras tanto, otros socios comerciales de Estados Unidos, como China y la Unión Europea, enfrentarán aranceles más elevados. China será objeto de un arancel del 34% y la Unión Europea del 20%, medidas que reflejan la estrategia de la administración Trump de abordar los déficits comerciales y promover la producción nacional.
Estas acciones han generado preocupación entre economistas y líderes internacionales, quienes advierten sobre posibles represalias y el riesgo de una guerra comercial global que podría afectar el crecimiento económico mundial.
Un análisis de Banco Base señaló que “el peso se apreció debido a que en la presentación de los aranceles recíprocos, Donald Trump no señaló aranceles para México, limitándose a una lista de países, destacando: Camboya con 49%, Vietnam 46%, Sri Lanka 44%, Bangladesh 37%, Tailandia 36%, China 34%, Taiwán 32%, Indonesia 32%, Suiza 31%, Sudáfrica 30%, Pakistán 29%, India 26%, Corea del Sur 25%, Japón 24%, Malasia 24%, Unión Europea 20%, Israel 17%, Filipinas 17%, Reino Unido 10%, Brasil 10%, Singapur 10%, Chile 10%, Turquía 10% y Colombia 10 por ciento.
En opinión de los analistas de la institución financiera, “los aranceles anunciados hoy son severos y de mantenerse ocasionarán disrupciones en el comercio internacional, elevando el riesgo de una recesión global”.
Resaltaron que los aranceles anunciados hoy son una mala noticia para el mundo, particularmente para Estados Unidos y las economías sujetas del arancel. “Sin embargo, para México se considera una buena noticia, pues el menor comercio que esos países tendrán con Estados Unidos, dejará libre oportunidad de mercado que podría ser aprovechada por México”.
Concluyeron que, “ante esto, México debe prepararse tratando de subir rápidamente a los criterios del T-MEC a los productos que aún no los cumplen, para que puedan ser exentos del arancel. Hasta el 2024, el 48.85% de las exportaciones de México se enviaban bajo el T-MEC”.