De acuerdo con un reporte trimestral de CBRE México, la absorción bruta, que mide los espacios comercializados, alcanzó 32 mil metros cuadrados durante el trimestre, un incremento de 78.2% respecto al primer trimestre y de 28.8% en comparación anual. Por su parte, la absorción neta se mantuvo positiva en 14 mil metros cuadrados.
Ahora bien, el inventario de oficinas clase A permaneció sin cambios en 1.4 millones de metros cuadrados, mientras que la superficie en construcción cerró el periodo en 43 mil metros cuadrados, sin nuevas entregas durante el trimestre.
Entre los diferentes corredores de la ciudad, Margáin–Gómez Morín registró la menor disponibilidad, con apenas 15 mil metros cuadrados vacantes.
También aumentó el tamaño de las operaciones. La transacción promedio fue de aproximadamente 700 metros cuadrados, 26% superior a los 550 metros cuadrados estimados durante el primer trimestre.
Y en cuanto a las características de los espacios contratados, 68.7% de la demanda correspondió a oficinas entregadas en obra gris y 31.3% a espacios acondicionados. CBRE señaló que la oferta de estos últimos se ha reducido ante la preferencia que han mostrado los usuarios.
Bajo este escenario, espera un crecimiento moderado de las rentas, respaldado por una oferta contenida y una demanda selectiva, así como una eventual reactivación de la construcción especulativa de nuevos espacios corporativos.

