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El mercado industrial en México mantuvo estabilidad entre abril y mayo de 2026, con mayor demanda de espacios, menor construcción y alza en precios de renta.

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El mercado inmobiliario industrial de México mostró un desempeño estable durante abril y mayo de 2026, aunque con señales de moderación en la actividad constructiva y un crecimiento más controlado en comparación con años anteriores.

 

Según información de la plataforma Solili, la demanda de espacios industriales se mantuvo activa en los principales mercados del país, mientras que la desocupación permaneció contenida y los desarrolladores avanzaron con mayor cautela en el inicio de nuevos proyectos.

 

Durante el bimestre, la absorción de espacios industriales superó los 680 mil metros cuadrados a nivel nacional, lo que representó un incremento anual de 6% frente al mismo periodo de 2025. Monterrey encabezó la actividad de arrendamiento al concentrar 26% de las operaciones registradas en el país.

La Ciudad de México se ubicó en la segunda posición con 19% de participación, seguida por Guadalajara con 13%, consolidando a estos tres mercados como los principales motores de demanda industrial en México.

Aunque la ocupación continuó creciendo, el mercado también registró liberación de espacios. Entre abril y mayo, las desocupaciones industriales acumularon más de 240 mil metros cuadrados, aunque esta cifra fue 18% menor respecto al mismo periodo del año pasado.

Tijuana lideró la salida de inquilinos y liberación de naves industriales, al concentrar 35% del total nacional. Además, fue el único mercado donde las desocupaciones superaron las operaciones de arrendamiento durante el bimestre. Guadalajara y Ciudad de México también reportaron movimientos importantes de salida de espacios, con participaciones de 21% y 15%, respectivamente.

 

En materia de construcción, el mercado industrial mantiene una tendencia de desaceleración. Al cierre de mayo, el volumen de proyectos industriales en desarrollo rondó los 4 millones de metros cuadrados, cifra inferior en 1.2 millones de metros cuadrados respecto al mismo mes de 2025.

 

Para los expertos, este ajuste responde, en parte, al aumento de espacios disponibles en el mercado. Actualmente, la oferta industrial nacional supera los 5.8 millones de metros cuadrados, lo que ha llevado a los desarrolladores a reducir el ritmo de nuevos proyectos y priorizar construcciones más estratégicas.

 

 

Tan solo entre abril y mayo, los inicios de construcción en los principales mercados industriales del país sumaron poco más de 490 mil metros cuadrados, reflejando una caída cercana a 25% frente al mismo bimestre del año anterior.

A pesar de este escenario, el inventario industrial nacional continúa expandiéndose. Durante el bimestre ingresaron alrededor de 445 mil metros cuadrados de nueva oferta, llevando el inventario total del país a 113.1 millones de metros cuadrados al cierre de mayo.

 

Monterrey se mantuvo como el mercado con mayor incorporación de nuevos espacios industriales, con más de 210 mil metros cuadrados añadidos durante el periodo. Guanajuato y Guadalajara también registraron crecimiento, con cerca de 45 mil metros cuadrados cada uno.

 

Y en cuanto a precios, las rentas industriales mantuvieron una tendencia al alza. En mayo de 2026, el precio promedio nacional alcanzó los 7.56 dólares por metro cuadrado al mes, lo que representó un incremento anual de 6.9 por ciento.

La Ciudad de México continuó como el mercado más caro del país, con rentas promedio de 10.37 dólares por metro cuadrado mensuales. Tijuana ocupó el segundo lugar con 8.67 dólares por metro cuadrado.

 

Los mayores incrementos anuales en precios de renta se registraron en la Ciudad de México, con un aumento de 8.9%, seguida por Saltillo con 8.5% y Guanajuato con 7.0 por ciento.

 

El comportamiento del sector industrial durante abril y mayo confirma una etapa de mayor equilibrio para el mercado mexicano. Aunque la demanda continúa activa, el crecimiento de la construcción y de la nueva oferta avanza con mayor prudencia, en línea con un entorno económico más moderado y una estrategia más selectiva por parte de desarrolladores e inversionistas.